
ResumenLas temperaturas muy bajas crean condiciones que pueden preservar el tejido durante siglos, incluida posiblemente la base neurológica de la mente humana. A través de un proceso llamado vitrificación, el tejido cerebral puede enfriarse a temperaturas criogénicas sin formación de hielo. El daño asociado con este proceso es teóricamente reversible en el mismo sentido que el rejuvenecimiento es teóricamente posible mediante una tecnología previsible específica. Ahora se sabe que las lesiones cerebrales debidas a la interrupción del flujo sanguíneo son el resultado de una serie compleja de procesos que tardan mucho más...